La moción de censura
[@more@]
Este acontecimiento ya ha tenido lugar, ya se ha asumido el resultado con más o menos asombro y ya han trasncurrido los días festivos en Simat. Hago este escrito porque quiero dar a concoer a los lectores de ste diario mi versión de los acontecimientos, pues todo ocurrió en mi presencia y veo que es totalmente opuesta a las declaraciones que el nuevo alcalde, Sr. Mainar, hizo aquí en LAS PROVINCIAS el 6 de agosto. Él sí que no vio lo que estaba pasando y, sin embargo, ha hecho unas declaraciones torcidas, que él sabrá por qué las ha dado.
El Sr. Mainar ha dicho en la prensa que "no hemos llegado al gobierno con trásnfugas, como el PP de Denia", expresión que resulta bonita y queda muy bien a su favor. Pero es que no los necesitaba, eso lo hubieran podido hacer después del escrutinio electoral y así habrían evitado la larga función de hora, que resultó ser el pleno municipal del día 4 de agosto; cinco minutos hubieran sido suficientes. Todo el mundo sabía que cuando los de la oposición quisieran la lacaldía, Sebastián Mahiques sería destituido inmediatamente; aunque el pueblo ya no deseaba su sustitución, poruqe estaba a gusto con su alcalde. Pero la oposición ha decidido que ahora es el momento, y así lo han hecho.
La sala de plenos del ayuntamiento se abarrotó de inmediato; la mayor parte de la gnete eran forasteros que vinieron para apoyar la moción de censura. Y en la sala se escenificó la función que se había preparado; con mucho orden, calro, y escuchando pacientemente el turno de intervenciones de los políticos. Resultó todo muy bien y todo se desarrolló tal como estaba preparado; los grupos que ansiaban ‘el pastís’, como deijo el presidente de la mesa votaron a favor de la moción. Y el grupo del PP que gobernaba con minoría, pero por votación popular libre y democrática, tuvo que ceder la lacaldía sin que ningún partido le diera su apoyo; y eso que Simat tiene hoy cinco partidos políticos todos en activo.
Mientras se realizaba el pleno extraordinario, las personas que no las dejaron entrar en el ayuntamiento, por estar ya abarrotado el salón, quedaron en la calle esperando que los políticos terminaran su intervención. Pronto se llenó la plaza de las gentes que fueron acudiendo y ocupando los espacios de sombra, quedando muchos al sol bochornoso, pues el pleno se hizo a las doce del mediodía. Todos querían saber lo que estaba ocurriendo en el salón de plenos. Había personas de todas las partes de Simat y de cualquier ideología, puesto que en el pueblo todos se conocen. Estas gentes habían acudido a la plaza para apoyar a Sebastián, estando en desacuerdo con la moción de censura. No sería, pues, tan nefasta su gestión, como han dicho los representantes socialista y de ERPV.
Sebastián, durante el poco tiempo que ha estado en el gobierno del pueblo, ha demostrado ser el alcalde que Simat esperaba desde hacia ya mucho tiempo: un hombre joven, sencillo, introducido en el ambiente social del pueblo, deportista, amable con todos y preocupado en todo momento por los problemas de su pueblo; es decir, un buen simatense más. Hasta los mismos adversarios políticos, personalmente, están a su favor.
Pero el día 6 de agosto, el Sr. Mainar hacia en LAS PROVINCIAS unas declaraciones sobre la concentración del día 4 de agosto en la plaza: "Era una minoría. Todos sabemos quienes son y no representan a nadie, sólo a sí mismos. Se trataba de gente manipulada de ciertos sectores de la ultraderecha de Simat".
Los simatenses no queremos ni toleramos que nos digan mentiras; son muchos los testigos que presenciaron los hechos. En primer lugar, no eran minoría los allí concentrados; era la mayoría del pueblo. En segundo lugar, sólo se representaban a ellos mismos, con la voluntad férrea de apoyar a su alcalde Sebastián. En tercer lugar, nadie se sentía manipulado por nadie y solamente expresaba su sentir con ansia y libertad, como cualquier ciudadano. Y en cuarto lugar, en Simat la ultraderecha hace años que ya no existe, Sr. Mainar, no se asuste. Es un pueblo pacífico y consciente de lo que hace y sabe lo que quiere; más que de vez en cuando aparecen algunos ‘intelectuales’ que se autoproclaman progresistas y les marean.
No obstante, los partidos de izquierdas suelen llamar ‘ultraderechas’ a los que no les votan; pues, homnre, es de cajón que todos los votos de Simat no son para ellos. No hagan demagocia barata, tachando de ‘ultras’ en sentido peyorativo a los que en ese momento estaban democráticamente haciendo uso de su libertad de expresión. Y no hubo ninguna "agresión física", como usted Sr. Mainar ha dicho. El pueblo ensalzaba a Sebastián y luego abucheó a los señores del tripartido, haciendo que la Guradia Civial les custodiara a la salida del ayuntamiento. Era de admirar la alegría de los presentes, abrazando a Sebastián, que les pidió calma, respeto y les deseó felices fiestas. En cambio, era vergonzoso oir los gritos increpando a los nuevos mandatarios. Simat no merece que estas cosas ocurran.
Señor alcalde, no esconda la verdad para gobernarnos con autoritarismo y demagogia; eso puede llevar al efecto de ‘boomerang’ y tal vez se vuelva en su contra. Deseamos que ejerza bien su cargo, por el bien de todos los simatenses. Y deje, señor alcalde, que también los ciudadanos tengamos derecho a expresar libremente nuestra opinión sin tapujos.
Demasiadopara este calor
06.08.08 – F. P. PUCHE
http://www.lasprovincias.es/valencia/20080806/opinion/demasiadopara-este-calor-20080806.html
Sebastià Mahiques el solitario
06.08.08 – JOSÉ LUIS MAS
http://www.lasprovincias.es/valencia/20080806/safor/sebastia-mahiques-solitario-20080806.html